Chile en 30 historias

Alexis Sánchez, el niño de Tocopilla que conquistó el mundo

Desde las calles de Tocopilla hasta la élite del fútbol mundial, Alexis Sánchez construyó una historia de esfuerzo que encontró su momento eterno en aquel penal de 2015.

Alexis Sánchez, el niño de Tocopilla que conquistó el mundo
Aton

Un niño en medio del desierto

Mucho antes de Barcelona, Arsenal y los grandes estadios de Europa, hubo un niño corriendo detrás de una pelota en Tocopilla.

Alexis Alejandro Sánchez Sánchez nació el 19 de diciembre de 1988 en aquella ciudad del norte de Chile. Creció entre el océano Pacífico y la inmensidad del desierto de Atacama.

Su familia tenía recursos limitados. Por eso, alcanzar el fútbol profesional parecía un sueño enorme y distante. Sin embargo, Alexis soñaba.

Jugaba donde podía y cuanto podía. La pelota se convirtió en su compañera inseparable. Poco a poco, su talento comenzó a llamar la atención en Tocopilla.

Detrás de aquellas gambetas también existía una historia de sacrificio. Las dificultades económicas estuvieron presentes durante su infancia. Sin embargo, encontró en su familia y en el fútbol la fuerza para seguir adelante.

Antes de que el mundo conociera al “Niño Maravilla”, existió simplemente un niño que quería jugar al fútbol.

De Tocopilla al profesionalismo

Su talento terminó abriéndole una puerta que cambiaría su vida.

Después de destacar en el norte, Alexis llegó a las divisiones inferiores de Cobreloa. Allí comenzó a sorprender pese a su corta edad.

En 2005 debutó profesionalmente con apenas 16 años.

Su velocidad y habilidad hicieron evidente que se trataba de un futbolista diferente. Además, tenía personalidad para enfrentar a jugadores mucho más experimentados.

Su paso por Cobreloa fue solamente el comienzo.

Udinese adquirió su pase y comenzó una nueva etapa. Primero fue cedido a Colo-Colo y posteriormente a River Plate. Con los albos fue campeón en Chile y también levantó un título con el conjunto argentino.

Después llegó el momento de Europa.

El Niño Maravilla conquista Europa

En Udinese demostró que su talento podía competir al máximo nivel.

Sus actuaciones en Italia despertaron el interés de los principales clubes europeos. Finalmente, en 2011 llegó uno de los grandes saltos de su carrera: el FC Barcelona.

Alexis compartió camarín con Lionel Messi, Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Marcó goles, ganó títulos y protagonizó noches memorables con una de las camisetas más importantes del mundo.

Después vendría Arsenal.

En Inglaterra alcanzó una de las mejores versiones de su carrera. Fue protagonista, goleador y referente de los Gunners.

Su intensidad, capacidad individual y espíritu competitivo terminaron conquistando a la afición inglesa.

Más tarde llegarían nuevas experiencias en Manchester United, Inter de Milán y Olympique de Marsella.

Sin embargo, ninguna camiseta significaría tanto como la roja de Chile.

Una generación que quería cambiar la historia

Alexis debutó por la selección adulta siendo todavía adolescente. Con el paso de los años, se transformó en uno de los grandes referentes de una generación extraordinaria.

Junto a Claudio Bravo, Gary Medel, Arturo Vidal, Charles Aránguiz y Eduardo Vargas, entre otros, llevó a Chile a competir contra las principales selecciones del planeta.

Sin embargo, todavía faltaba algo.

Chile nunca había sido campeón de América.

Décadas de derrotas y oportunidades perdidas pesaban sobre el fútbol chileno. Varias generaciones estuvieron cerca, pero ninguna consiguió levantar el trofeo.

Hasta 2015.

La Copa América se disputaba en Chile y existía una oportunidad histórica.

Alexis llegó como una de las principales figuras del equipo de Jorge Sampaoli. Sin embargo, su rendimiento individual estuvo lejos de su mejor nivel.

Le costó encontrar el gol. Además, recibió fuertes golpes y acumuló desgaste físico durante el campeonato.

Su único tanto antes de la final llegó en la goleada frente a Bolivia.

Pero el fútbol tenía reservado para Alexis el momento más importante de todos.

El penal que cambió la historia

4 de julio de 2015.

Estadio Nacional de Santiago.

Chile y Argentina igualaron sin goles después de 120 minutos. Por lo tanto, el campeón debía decidirse mediante lanzamientos penales.

Matías Fernández convirtió el primero para Chile. Lionel Messi respondió para Argentina.

Luego marcó Arturo Vidal. Gonzalo Higuaín, en cambio, envió su lanzamiento sobre el travesaño.

Charles Aránguiz convirtió el tercero.

Después llegó Claudio Bravo.

El capitán chileno contuvo el lanzamiento de Éver Banega.

Chile estaba a un penal de ser campeón de América por primera vez.

La pelota quedó en manos de Alexis Sánchez.

El mismo niño que había crecido jugando en Tocopilla caminó hacia el punto penal. Ahora llevaba sobre sus hombros el sueño de un país entero.

Frente a él estaba Sergio Romero.

Alexis tomó distancia. Esperó el silbato y comenzó su carrera hacia el balón.

Entonces tomó una decisión arriesgada.

La picó.

Suave.

Al centro.

Romero eligió un costado y la pelota entró lentamente.

Durante una fracción de segundo pareció detenerse el tiempo.

Después vino la explosión.

Alexis corrió con los brazos abiertos. Sus compañeros fueron desesperadamente a buscarlo y el Estadio Nacional estalló.

En las tribunas hubo abrazos, lágrimas y gritos contenidos durante generaciones.

Chile era campeón de América.

Por primera vez.

Alexis había tenido una Copa América difícil en lo individual. Sin embargo, terminó marcando el penal que cambió para siempre la historia del fútbol chileno.

No necesitó realizar su mejor torneo para protagonizar su instante más importante.

Cuando Chile necesitó el último golpe, Alexis tuvo el valor de darlo.

De Tocopilla para la historia

Aquel penal representa buena parte de la historia de Alexis Sánchez.

Detrás del futbolista que se paró frente a Sergio Romero todavía estaba aquel niño que había crecido soñando en Tocopilla.

El niño que salió del norte con pocas certezas y muchísimos sueños.

El que pasó por Cobreloa, Colo-Colo y River Plate.

El que después llegó a Udinese, Barcelona, Arsenal, Manchester United, Inter de Milán y Olympique de Marsella.

El que se transformó en uno de los futbolistas más importantes de la historia de la Selección Chilena.

Sin embargo, los números, clubes y récords cuentan solamente una parte de su historia.

La otra sigue estando en Tocopilla.

En aquel lugar entre el mar y el desierto donde alguna vez un niño imaginó una vida detrás de una pelota.

Muchos años después, ese mismo niño tuvo otra pelota frente a sus pies.

Una que podía terminar con décadas de frustraciones.

Una que podía hacer campeón a Chile por primera vez.

Alexis levantó la mirada.

Corrió.

Y la picó.

El niño de Tocopilla había llevado a Chile a la gloria.

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