Fútbol Argentino

River respira de la mano de un viejo capitán: Ponzio debutó como DT con triunfo ante Banfield

En medio de una profunda crisis deportiva, el Millonario encontró algo de alivio en uno de los grandes símbolos de su historia reciente. River derrotó 3-2 a Banfield en el Florencio Sola y Leonardo Ponzio comenzó con una victoria su primera experiencia como entrenador. Driussi, Almada y Correa marcaron para el conjunto de Núñez.

River respira de la mano de un viejo capitán: Ponzio debutó como DT con triunfo ante Banfield
Marcelo Endelli/Getty Images

Después de una semana marcada por la eliminación de la Copa Sudamericana, la salida de Eduardo Coudet y las dudas sobre el futuro deportivo del club, el Millonario volvió a sonreír. River derrotó 3-2 a Banfield en el Florencio Sola, por la séptima fecha del Torneo Clausura, en una jornada que además marcó el comienzo de una historia completamente nueva para Leonardo Ponzio.

El eterno capitán cambió esta vez la camiseta y el brazalete por el banco de suplentes.

Sin experiencia previa como entrenador principal, Ponzio asumió interinamente la conducción de un plantel golpeado y tuvo que estrenarse inmediatamente en un escenario de enorme presión.

Y su primera noche como técnico terminó con victoria.

Driussi marcó el primer gol de la era Ponzio

River mostró desde el comienzo la intención de asumir el protagonismo y encontró premio durante la primera mitad.

A los 32 minutos apareció una gran combinación entre Ángel Correa y Sebastián Driussi. El campeón del mundo levantó la pelota por encima de la defensa y Driussi, sin dejarla caer, conectó una volea para superar a Diego Rodríguez y establecer el 1-0.

El festejo dejó además una de las imágenes de la jornada.

Driussi corrió directamente hacia el banco para abrazarse con Ponzio. Años atrás habían compartido vestuario como futbolistas de River. Esta vez, uno celebraba dentro de la cancha y el otro comenzaba su camino al otro lado de la línea.

Antes del descanso llegó el segundo.

Thiago Almada tuvo la posibilidad de ampliar mediante lanzamiento penal. Rodríguez contuvo inicialmente su remate, pero el VAR detectó invasión y ordenó repetir la ejecución.

En su segunda oportunidad, Almada cambió la definición y convirtió el 2-0, anotando además su primer gol con la camiseta de River.

Banfield despertó y aparecieron nuevamente los fantasmas

Lo que parecía encaminado terminó transformándose en otro partido sufrido para el Millonario.

Banfield adelantó sus líneas durante el complemento y encontró el descuento a través de Bruno Sepúlveda, quien aprovechó un rebote para colocar el 2-1.

La reacción del Taladro hizo reaparecer algunos de los problemas que han acompañado a River durante las últimas semanas. El equipo perdió parte del control que había mostrado durante el primer tiempo y comenzó a sufrir ante la presión del local.

Pero esta vez encontró una respuesta.

Ángel Correa, protagonista desde el comienzo, apareció dentro del área y con una definición de media vuelta convirtió el 3-1.

Parecía la sentencia.

No lo fue.

Sepúlveda volvió a marcar y estableció el 3-2, obligando a River a defender la victoria hasta los últimos segundos. Incluso Banfield llegó a celebrar el empate en el tiempo añadido, pero la conquista fue anulada por posición adelantada.

River sufrió. Pero resistió.

Y cuando llegó el pitazo final, consiguió algo que necesitaba con urgencia: volver a ganar.

Ponzio, del brazalete al banco de River

La victoria adquiere una dimensión especial por el hombre que estaba sentado en el banco visitante.

Leonardo Ponzio no necesitaba presentación en River.

Fue capitán, referente y protagonista de algunos de los capítulos más importantes de la historia reciente del club. Después de retirarse como futbolista continuó vinculado a la institución desde la Secretaría Técnica, pero nunca había dirigido profesionalmente.

La crisis aceleró los tiempos.

La eliminación frente a Independiente Santa Fe en los octavos de final de la Copa Sudamericana terminó de cerrar el ciclo de Eduardo Coudet, quien dejó el cargo después de una pobre racha de resultados.

River recurrió entonces a uno de sus hombres de confianza.

Ponzio aceptó hacerse cargo interinamente del primer equipo y su estreno llegó apenas unos días después, con la misión de levantar a un plantel golpeado futbolística y anímicamente.

No hubo una transformación milagrosa. River volvió a mostrar problemas defensivos y terminó sufriendo un partido que parecía controlado con el 2-0 del primer tiempo.

Pero ganó.

Y, en el contexto actual, eso era lo urgente.

Una victoria para empezar a reconstruir

Los tres puntos ante Banfield no solucionan los problemas de River ni borran una temporada que ha estado muy por debajo de las expectativas.

Pero entregan oxígeno.

El Millonario necesitaba cortar la dinámica negativa, recuperar confianza y comenzar a sumar para mejorar su posición en el Torneo Clausura.

Ponzio tendrá mucho trabajo por delante si continúa al mando del equipo. El segundo tiempo dejó señales de alerta y confirmó que River todavía está lejos de encontrar la solidez que necesita.

Pero su primera misión terminó cumplida.

River volvió a ganar y Leonardo Ponzio comenzó su carrera como entrenador de la misma manera en que construyó buena parte de su historia como futbolista: defendiendo los colores del Millonario y celebrando una victoria.

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